El español que se hizo Maya, fue su jefe guerrero y murió en Honduras

En el tiempo de la conquista, son pocas las historias documentadas de españoles que renunciaron a sus creencias y más aún, historias épicas de personajes que se unieron a culturas americanas en el combate contra sus mismos coterráneos, uno de ellos combatió junto al glorioso cacique Cicumba y murió en Honduras.

De naufrago a ser parte del pueblo Maya

En 1511 cuando eran los primeros años de la conquista española, Gonzalo Guerrero se trasladaba en un barco el cual naufragó frente a las costas de Yucatán, de todos los tripulantes sólo sobrevivieron dos personas, Gonzalo Guerrero y el fraile Jerónimo de Aguilar quienes finalmente fueron capturados por el cacique de Xamancaan, iniciándose así el camino del que es considerado “El padre del mestizaje en América“.

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Las vivencias de Gonzalo y el Fray tomaron rumbos diferentes, mientras el católico se aferró a sus creencias, Gonzalo tomó partida y absorbió las costumbres mayas de quienes era cautivo, su libertad llegó años más tarde cuando en un acto heroico salvó la vida del jefe guerrero “Nacom Balam” y desde ese instante se convirtió en un líder de los mayas a quienes enseñó estrategias de batalla y con el tiempo ocupó el cargo de Nacom Balam, el jefe guerrero de los mayas.

Así fue la transición de Gonzalo Guerrero

Así fue la transición de Gonzalo Guerrero

La transición cultural fue drástica, Gonzalo Guerrero se tatuó y perforó la piel como los mayas, aprendió su lengua y luchó junto a ellos, lapso de tiempo en que se casó con la princesa Zazil Ha, con quien procreó tres hijos mestizos.

Ocho años después del naufragio, Hernán Cortés llegó a las costas de Cozumel y el fray fue liberado, mientras Gonzalo rechazó la propuesta de regresar a España, argumentando que era casado, tenía familia y vivía bajo las costumbres mayas en donde era cacique.

El héroe indígena de Honduras necesitaba ayuda

Después de 10 años de luchar y ganarle a los españoles, Cicumba recibió un ataque como no antes había ocurrido, razón que le obligó a internarse en el río Ulúa donde preparó la defensa mediante empalizadas, Gonzalo Guerrero junto a 80 canoas acudió en ayuda de Cicumba en contra de las tropas de Pedro de Alvarado.

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Las empalizadas que para los españoles eran inexpugnables finalmente cayeron en una batalla que se libró en tierra y el río, y fue en la misma que Gonzalo Guerrero fue alcanzado por una flecha, herido mortalmente pidió a sus más allegados que cuidaran de sus hijos y, al resto de sus hombres que eran más de mil.

La lucha hizo replegar a los indígenas y el cadáver de Guerrero quedó en campo enemigo, tiempo en el que algunos españoles afirmaron haberlo visto “tatuado y vestido como un indio, pero barbado como un cristiano”.

Durante la noche, algunos de sus hombres rescataron su cuerpo y como postrero homenaje, lo lanzaron al río Ulúa, para que la corriente le llevara hasta el Océano de donde vino.

Como si hubiese sido pensado, con su apellido Guerrero se convirtió en el guerrero de los mayas y Padre del Mestizaje en América.