¡Estamos aprendiendo!, ¡Así se salvan vidas!

Honduras entera ha pasado días de preocupación al ver que el fenómeno atmosférico Earl amenazó seriamente a nuestro país, un evento que inició como un disturbio tropical y que finalmente se convirtió en huracán frente a las costas de nuestro país.

Honduras ha sufrido miles de víctimas en las pasadas décadas a causa de este tipo de fenómenos atmosféricos, olvidar los monstruos de Fifí y Mitch, más decenas de huracanes es imposible, destrucción y dolor, eventos con una enorme cuota de falta de información, ignorancia, dejadez e incluso la estupidez de primar los bienes materiales a la propia vida.

Hoy y haciendo por un lado por un momento lo que nuestros hermanos beliceños podrían estar enfrentando, es un día de sentirnos satisfechos por lo logrado a nivel de prevención como nación.

La maquinaria estatal con COPECO al frente, demostró que si se puede organizar a toda una nación para prevenir y planificar alrededor de un tema como este, organismos de voluntariado y rescate unidos en uno solo, los medios de comunicación consecuentes con el daño potencial apoyaron en todo momento los llamados de alerta realizados y lo más importante, el pueblo, que hasta donde llega nuestro conocimiento siguió paso a paso las directrices emanadas por los comité de emergencia activados, todo un conjunto que organizadamente vio el peligro, advirtió el daño potencial y actuó consecuentemente.

Daños materiales hay y probablemente es muy prematuro para cuantificarlo, pero al menos hasta este momento no se contabiliza ninguna persona fallecida a causa de Earl, un premio invaluable que merece ser destacado.

Gracias al designio del Creador, la trayectoria de Earl se ha alejado de nuestra tierra y nuestra gente, y esta experiencia nos ha dejado la enseñanza que para otra ocasión debemos tomar las cosas en serio tal como hoy, la temporada de huracanes recien comienza y la próxima vez quizá nos toque fuerte y directo, pero con un pueblo y autoridades conscientes, el daño humano será menos que en aquellos tiempos cuando por nuestra terquedad eran Honduras muchos tus muertos.

Adelante Honduras, bendita seas.