El Jeannette Kawas aún no se recupera, buen tiempo para reflexionar

Honduras cuenta con verdaderos paraísos terrenales y todos ellos han tenido que resistir el embate del cambio climático, la depredación, mano criminal y el descuido de todos nosotros, una situación que de no combatirse con seriedad nos dejará únicamente con recuerdos, una misión que nuestro compatriota Guillermo Anderson llevó con su canto a los oídos de millones de personas en el mundo y hoy que se conmemora su cumpleaños es propicio recordar.

Parque Nacional Jeannette Kawas - Foto de Sergio Rodríguez

Parque Nacional Jeannette Kawas – Foto de Sergio Rodríguez

Un ejemplo de esos paraísos es el Parque Jeannette Kawas el que debe su nombre a quien fuera su protectora y por causa de su labor le fuera arrebatada la vida. Después de la muerte de Jeannette, este parque recibió la protección de las organizaciones ambientalistas además de la gran mayoría de hondureños que entendimos la importancia del cuidado de nuestras riquezas, pese a este frente de batalla, personas inescrupulosas incendiaron la zona núcleo con propósitos oscuros intentando quitarle espacio a la selva para convertirla en patio de cultivo.

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Ante tal catástrofe toda Honduras se unió y grupos especializados lucharon contra el fuego el que lograron controlar no sin haber ocasionado un daño casi irreparable, una muestra de que los hondureños estamos a favor de la protección de nuestras riquezas naturales, una lucha de días eliminó el fuego cuyo daño después de un año la naturaleza ha sido incapaz de recuperar tal como lo muestra este video reportaje realizado por La Prensa y que compartimos con ustedes.

Guillermo Anderson y la niña de sus ojos

Honduras era la niña de los ojos de Guillermo, toda en su contexto más puro, hoy que se celebraría un año más en su vida, creemos que es propicio llevar ante la opinión pública temas sensibles en torno a nuestro patrimonio natural; es por ello que recordamos la fragilidad de estos ecosistemas que son incapaces de luchar contra la mano criminal pero menos contra el olvido y la impunidad.

Todos los hondureños tenemos el deber de proteger nuestro patrimonio y no es necesario adentrarnos en las selvas para hacerlo, en nuestras ciudades podemos contribuir al manejo apropiado de desperdicios, hacer uso racional de nuestros recursos como el agua, arreglar nuestros carros para que emitan menos contaminación sobre el ambiente, pero sobre todo, enseñar a nuestros hijos que somo privilegiados de haber nacido en una tierra bendita por la naturaleza y que solo eso es razón que nos obliga a protegerla desde cualquier espacio que nos encontremos.

Gracias Jeannette por tu vida, Gracias Guillermo por tus enseñanzas, Gracias Padre por una nación privilegiada

Vea más datos de la recuperación del incendio en este reportaje de La Prensa.