Si encuentra los 250,000 dólares, son suyos

Hay historias de la vida real que dejan pequeñas las aventuras de Indiana Jones y una de ellas sucedió en Honduras en la década de los 70 y dejó perplejo a todo el mundo, una historia al estilo de James Bond y que dejó un botín de 250,000 dólares.

Aquí está el botín - Foto de Ramón Antonio Arita León

Aquí está el botín – Foto de Ramón Antonio Arita León

Un botín de miles de dólares

William o Bill Hanneman, era un joven trujillano nacionalizado estadounidense y que fue parte del ejército de ese país, su arraigo en Honduras era su madre la que vivía en el barrio Paz Barahona de San Pedro Sula.

En 1972 Bill asaltó un banco de Miami apoderándose de un botín de alrededor de 250,000 dólares, al verse perseguido por la policía local, Bill hizo lo impensable y secuestró un avión con todo y pilotos y les obligó a dirigirse hacia Honduras, al paso de las horas y abrazado por la oscuridad de la noche, Bill saltó en paracaídas en un lugar entre Tela y La Ceiba.

Al día siguiente y según nos cuenta Don Julio Cesar Zepeda, testigo de los hechos, dice que se encontraba cortándose el pelo en la “Barbería del Chorcho”, la que estaba a localizada a la par del billar de Trino Castillo Paredes (combatiente hondureño de la segunda guerra Mundial) en la ciudad de Tela, cuando Bill entró a la barbería y se sentó, cuenta Don Julio que Bill estaba sucio y lleno de lodo y les dijo que era de Trujillo y que se sentía enfermo, Chorcho el barbero, le quitó el pelo y la barba y Bill canceló su cuenta en dólares, cosa que no era nada inusual en Tela, al salir de la barbería, Bill tomó un bus hacia El Progreso y luego llegó a San Pedro Sula a la casa de su madre.

Paralelo a estos sucesos, las autoridades hondureñas y el mismo FBI comenzaron a seguirle los pasos y era obvio que en algún momento llegarían a la casa de la madre de Bill por lo que este decidió huir a su nuevo escondite el que serían las Cuevas de Taulabé.

Cuevas de Taulabé Foto de  Avi Photo

Cuevas de Taulabé
Foto de Avi Photo

El Tesoro de Taulabé puede ser suyo

Las cuevas de Taulabé son una formación prehistórica natural cuya extensión y longitud aún no han podido ser cuantificadas.

Sus espacios irregulares tanto en el sentido horizontal como vertical son sitio perfecto para un escondite donde la luz natural no ha llegado en miles de años y donde una enorme cantidad de estalagmitas y estalactitas elaboran pasajes intrincados que limitan la circulación de personas.

Hoy el visitante tiene acceso a cientos de metros iluminados con luces de colores que crean caprichosas formas que harán trabajar su imaginación, además se han construido caminos con plataformas y pasamanos que harán muy fácil sus movimientos a diferencia de lo que encontró Bill en 1972.

Siendo la noticia de carácter internacional se ofreció recompensa por datos que llevaran a la captura del aeropirata y se supone que fue mediante esa vía que el FBI, Interpol y el antiguo DIN lograron llegar hasta Taulabé.

Mientras tanto Bill encontró auxilio en Taulabé gracias a Chando Torres un lugareño que por 20 días le estuvo llevando víveres a la entrada de la cueva hasta el día que Bill finalmente fue acosado, apresado y finalmente extraditado a los Estados Unidos donde purgó su pena sin revelar el paradero del dinero, al final de su pena, Bill fue confinado en un cuartel  en Georgia donde compartió sus conocimientos y estrategias militares con el ejército de ese país.

El misterio sigue siendo el mismo de 1972 ya que unos presumieron que se lo había dejado a su madre pero su casa terminó en completo abandono, el único lugar y donde todos apuntan, es que ese botín sigue esperando a un afortunado dentro de las Cuevas de Taulabé

3 Pensamientos

  1. Harryman 24 mayo, 2015
  2. Marlene 24 mayo, 2015
  3. Fernando Carias 24 mayo, 2015