380 millones a punto de perder su comida y forma de vida, ¿y nosotros?

Muchos solo ven e imaginan el paraíso descrito en las sagradas escrituras, sin abrir los ojos y sus mentes para entender que tenemos un paraíso igual al que 380 millones de personas están a punto de perder.

380 millones a punto de perder sus arrecifes

380 millones a punto de perder sus arrecifes

380 millones de personas, una enorme multitud

El sudeste asiático está enfrentando un enorme problema en este momento y es la destrucción acelerada de sus arrecifes, este daño es la suma de muchos factores donde resaltan, el Cambio Climático, la sobrepesca, contaminación y falsas creencias producto de la ignorancia; 380 millones de personas que de forma directa o indirecta viven de los recursos marinos y que día a día ven mermada la cuota a la cual han estado acostumbrados por centurias, lo previo sólo como parte de los efectos negativos de la mano del hombre y su irresponsabilidad.

Este problema ha hecho que autoridades de los países involucrados se preocupen por el enorme problema social que se avecina, hambre que obligará a esas 380 millones de personas a buscar otro sitio para vivir, ¿puede imaginar tal cantidad de personas migrando a otros paises de tierra firme? una escena apocalíptica a la vuelta de la esquina.

Hope Spots en el mundo

Hope Spots en el mundo

Hope spots en el mundo

En recientes declaraciones realizadas por Sylvia Earle, oceanógrafa de National Geographic, comentó que de seguir la devastación de los mares el destino del mundo era incierto, y destacó que en todo el planeta solo el 4% del mar está protegido, esos sitios llamados “Hope Spots” o “Puntos de Esperanza” sitios donde el hombre ha entendido de su papel y la forma responsable de cuidar su entorno, Honduras es uno de esos Puntos de Esperanza.

Nuestros mares albergan varios lugares donde la naturaleza se ha resistido a desaparecer y de forma asombrosa se encuentra en condiciones que un momento se consideraron extintas, estos sitios son puntuales y son el Banco Cordelia y el Banco Capiro, sitios donde la cobertura de coral vivo es de un 70% cuando en el resto del Caribe apenas alcanza un 19%, ¿formidable diferencia no?.

Los hondureños se han hecho merecedores de elogios porque es el país del Sistema Arrecifal Americano que presenta mejor estado de salud y cuenta con la mayor biomasa de peces herbívoros, elogios que se convierten en una enorme responsabilidad ya que poseer tales joyas implica una enorme disciplina, trabajo y continuidad en la protección.

Los asiáticos tuvieron arrecifes iguales o más bellos que los nuestros, pero ellos no entendieron que la única forma de cuidarlos era sabiendo de su importancia, es así que cada hondureño tiene la responsabilidad de enseñar a sus hijos sobre este paraíso, entender que podemos convertirnos en la salvación de los mares del mundo y no unos cuantos millones más que se unirán a los 380 millones de personas que están a punto de sufrir un infierno en la tierra.

Bien dice Sylvia Earle:

“El mayor problema que experimentan los océanos no es lo que se mete o saca de él, es la ignorancia del valor que tiene”