The New Yorker, ¿Por qué se abandonó de la Ciudad del dios mono?

El prestigioso diario The New Yorker publicó el 1 enero del 2107 el artículo “UNA CIUDAD ANTIGUA EMERGE EN UNA SELVA REMOTA“, un interesante relato de Douglas Prestonpresente en todo el proceso de descubrimiento de la “Ciudad del dios Mono” evento que fascinó al mundo entero por el hallazgo de una ciudad antigua en medio de la Moskitia hondureña.

 

Un relato de los hallazgos

La publicación de The New Yorker, publicada en inglés, hace un resumen de los hechos previo a la llegada de los científicos al sitio, el trabajo inicia con el seguimiento de leyendas sobre la existencia de una ciudad en medio de la selva, sospecha que confirmó ser cierta gracias al rastreo por equipos electrónicos de última generación, una vez localizado el lugar, científicos hondureños y estadounidenses procedieron a la búsqueda en el terreno, resultando en algo infinitamente raro:

Una ciudad totalmente intacta, sin ser molestada, prístina, enterrada en una selva tropical tan remota y virgen que los animales de ahí se le aparecieron a las personas como si nunca las hubieran visto antes

 

Relatos increíbles de la experiencia

Preston cuenta que los árboles oscurecen el piso debido a sus enormes copas y cada paso debía ser hecho a punta de machete teniendo cuidado con un enorme número de víboras venenosas; es tan tupida la vegetación que aún estando al lado de los montículos de las ruinas era imposible verlas, un panorama selvático que en la noche permitía escuchar el ronroneo de los jaguares que merodeaban sus tiendas de campaña junto a sonidos de otros animales que nunca pudieron ver.

La sorpresa de los descubrimientos fue enorme en el momento que debajo de unas hojas encontraron la cabeza tallada de un jaguar gruñendo y decenas de vasos tallados, tronos de cabezas de animal y cuerpo de hombre, efigies y cientos de objetos los cuales fueron enterrados por los que vivieron en ese sitio dejando expuesto al aire libre pequeñas partes de los formidables objetos tallados en piedra.

La conclusión de los arqueólogos de la expedición fue que los objetos habrían sido dejados todos al mismo tiempo, probablemente cuando la ciudad fue abandonada. La mayoría de los artefactos exhibían un “aplastado ritual”, una práctica común en el continente americano para los bienes colocados en una fosa, para liberar sus espíritus, indicios que sugieren que no eran tumbas, era una catástrofe que obligó a los residentes a salir.

¿Por qué se abandonó de la Ciudad del dios mono?

¿Por qué se abandonó de la Ciudad del dios mono?

¿Por qué se abandonó de la Ciudad del dios mono?

La primer presunción es que la ciudad nunca fue conocida por los españoles pero el abandono de la ciudad pudo haber ocurrido en el año 1500 lo que coincide con su presencia en el continente americano.

La tesis más probable es que aunque no hubiera contacto directo con los europeos si pudo haber contacto de lo que traían los europeos, enfermedades mortales para las que los pobladores del nuevo mundo no tenían defensa alguna.

Los antropólogos han documentado que, entre 1518 y 1550, casi el noventa por ciento de la población nativa de Honduras murió de enfermedad y el contacto de los pobladores de “La ciudad del dios mono” pudieron tener contacto con personas que sí tuvieron contacto con los europeos y citaron el encuentro con Yumbé, el primer hondureño conocido en la historia del encuentro de españoles y pobladores del nuevo mundo.

Esos agentes patógenos invadieron la Moskitia a través de dos vías posibles,  la primera fue a través del comercio de donde se pudieron contagiar mediante terceros que pudieron tener contacto con los españoles y la otra posibilidad es que las enfermedades llegaron por indígenas que huían de la cacería de los españoles quienes los hacían esclavos, siendo estas personas las que contagiaran a los residentes de la ciudad.

Si seguimos a este escenario a su conclusión, es posible que el 90% de la población de la ciudad también haya muerto lo que hizo que los supervivientes hayan abandonado la ciudad siendo su acto final recoger sus objetos sagrados, disponerlos en la base de la pirámide, aplastarlos, y luego salir, para no volver jamás.

Una de las referencias de casos similares es lo que aparece en el “Libro de Chilam Balam de Chumayel” donde relata que a la llegada de los españoles aparecieron los dolores de huesos, fiebre alta, dolor de estómago y fueron los “Teueles” (extranjeros) los que llevaron eso cuando llegaron, ellos trajeron miedo y vinieron a marchitar las flores.

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