Una obra de amor a punto de cerrar por falta de apoyo, El Buen Pastor

Antes de comenzar conteste esta pregunta, como buen hondureño, ¿qué ha hecho para cambiar la vida de las personas que sufren?, ¿daría todo lo que tiene?, un espacio para respuesta y ahora otra pregunta, ¿qué pensaría de una extranjera que lleva 40 años ayudando y está a punto de cerrar su programa por falta de apoyo?, esta es la historia de Sor Gisela Santerre y de “El buen pastor

sor-1¿Quién es Sor Gisele y El Buen Pastor?

Sor Gisele es una monja de origen canadiense que llegó a Honduras hace 40 años donde se ha dedicado a ayudar a los más necesitados, después de tantos años ella se considera hondureña y habla como tal, un alegre sentido de humor que deslumbra y que refleja un corazón noble y un deseo ferviente de ayudar al prójimo, al consultarle cuál es la razón de estar en Honduras contestó con lágrimas en sus ojos:

es que aquí tengo mis hijos preferidos

Sus hijos preferidos son más de 18,000 jóvenes que han sido víctimas del alcohol y drogadicción y que a lo largo de 18 años han sido atendidos en el centro “El Buen Pastor” parte de la Asociación de Rehabilitación de Alcohólicos y Drogadictos ARAD, un hogar con una capacidad máxima de atención simultánea de 14 varones y dos mujeres.

Buen pastorEl Buen Pastor recupera vidas

El Buen Pastor es un centro de desintoxicación y de rehabilitación del alcohol y drogas donde los afectados son recluidos en periodos de una semana hasta un mes; dentro de las instalaciones reciben terapia ocupacional, ayuda psicológica, espiritual y sobretodo mucha comprensión y amor de parte del personal que labora y que incluye a personal de enfermería, profesionales de la medicina y psicología además del apoyo de voluntarios y personas como Sor Gisele.

Los costos de estancia son de lps 3,600, los que son simbólicos si consideramos que que incluyen el alojamiento y alimentación de los pacientes más el costo de pago de personal, alquiler de vivienda, vigilancia, medicinas y muchos otros costos más además de los servicios públicos.

El proyecto está a punto de cerrar

En pocas palabras El Buen Pastor está trabajando con las uñas, no reciben ayuda sustancial que les permita mantener el proyecto y mucho menos crecer; el poco apoyo que reciben se consume en pago de empleados y les impide brindar atenciones gratuitas; en 18 años se han atendido a 18,000 jóvenes muchos de los cuales hoy han logrado vivir con su enfermedad y son personas útiles a la sociedad y dejan de ser carga para sus familias, un enorme trabajo que en silencio está haciendo lo que muchos hondureños dejamos de hacer.

¿Cuales son las necesidades del Buen Pastor?

Comienzan por lo básico, no cuentan con un local propio, necesitan equipos audiovisuales, suministros de comida, voluntarios y por supuesto dinero; ante el panorama se extiende la solicitud pública a universidades que puedan por medio de sus estudiantes de carreras de medicina y sicología para servir de apoyo profesional, a otras instituciones benéficas que provean insumos para la alimentación y si se pudiera con universidades que tengan la carrera de gastronomía y todo lo que la sociedad en general y el estado de Honduras pudiera contribuir.

Los números de cuentas de cheques de BAC y las cuentas están a nombre de ARAD El Buen Pastor:

  • Lempiras 104350612
  • Dólares 104203489

No dejemos que este milagro de amor se pierda por falta de apoyo, son vidas las que están en juego, jóvenes víctimas del alcohol y drogas que merecen una segunda oportunidad.

No dejemos sola a Sor Gisela, ella nos enseña el verdadero significado de amor por el prójimo

No dejemos sola a Sor Gisela, ella nos enseña el verdadero significado de amor por el prójimo