Miles de descendientes de búlgaros en Honduras, Radio Bulgaria

Honduras es un país multiétnico y pluricultural, desde antes de la llegada de los europeos en nuestro país se encontraron y mezclaron personas procedentes de etnias de norte, centro y sur América, además de las etnias propias, esta variedad de etnias aumentó con la llegada inicial de españoles, ingleses, holandeses, negros y garífunas y finalmente con personas de otros orígenes tal como lo difundió Radio Bulgaria donde los descendientes de búlgaros se cuentan por miles.

Río Bulgaria - Foto de Radio Bulgaria

Río Bulgaria – Foto de Radio Bulgaria

En la elaboración de un artículo que la prensa búlgara hiciera alrededor de los mayas en Honduras se fueron descubriendo detalles que hicieron que el país entero se sorprendiera y como consecuencia se realizó una expedición de funcionarios de Bulgaria hacia Honduras para investigar la razón de dos increíbles hallazgos para ellos.

El primer hallazgo que sorprendió a Bulgaria

El redactor del artículo sobre los mayas se dio cuenta que en Pico Bonito existía un río de nombre Bulgaria, esto le llamó la atención porque es el único río del mundo que lleva el nombre de ese país, esta curiosidad le llevó a investigar y para su sorpresa se dio cuenta que dicho río fue bautizado a principios del siglo XX por Boris Petroff, un compatriota que decidió nombrarle como Bulgaria en honor a su país; esto fue literalmente la punta del iceberg ya que la sorpresa mayor fue que miles de descendientes de búlgaros viven en Honduras.

Descendientes de búlgaros en Honduras

Descendientes de búlgaros en Honduras

El origen de los búlgaros en Honduras

A raíz que Bulgaria entera se diera cuenta de la existencia de sus compatriotas en Honduras, se organizó una expedición de funcionarios para investigar y documentar estos hechos y fue así que lograron llegar a La Ceiba donde muy cerca se encuentra una meseta llamada Bulgaria y un río con el mismo nombre.

El inicio de la llegada comienza entre 19281935 cuando 130 búlgaros vinieron como parte de miles de europeos atraídos por la fama de las nuevas plantaciones de frutas en Honduras y donde se requería mano de obra, estos migrantes eran jardineros y vendían su producción a la vecina ciudad de La Ceiba; esta comunidad se asentó en la Meseta Bulgaria y fue en esa zona donde Boris Petroff dio con un río desconocido y lo bautizó “Bulgaria”.

Los descendientes de Pretroff conservan muchas fotografías, documentos de identidad y sus memorias, escritas en español, que describen su vida desde su salida de Bulgaria en 1928 hasta su muerte en 2003.

La comunidad de descendientes de búlgaros contaba en el 2012 entre 7,500 a 10 mil personas distribuidas en toda la costa del Caribe de Honduras y otras áreas.

Algo que resultó curioso para los europeos es que mulatos hondureños llevan nombres búlgaros: Momina, Boris, Elenko, Petar y familias como Ruseff o Rasev, lo que en búlgaro sonaría Hrístovi y Ráshevi. En sus casas, en días de fiesta, se ofrece el pastel tradicional búlgaro banisa o bánitza, que en Bulgaria suele ser acompañado de yogourt y en Honduras se ofrece acompañado de café o mate.

Otro detalle interesante es la historia de Jorge Salf, del pueblo de Cherica, uno de los búlgaros acaudalados, pionero de la producción del pan de trigo en Honduras, se considera que este producto había llegado con los búlgaros, pues la gente local comía desde tiempos de los mayas panes de maíz y hoy los dueños de gran parte de las panaderías que existen en Honduras son descendientes de aquellos búlgaros, al punto que el pan más famoso en La Ceiba se llama bululo y se supone que la raíz de la palabra – bul – viene de Bulgaria

Los búlgaros fueron también los primeros productores de carbón vegetal en Honduras.

 

2 Pensamientos

  1. Patricia Mackay 27 diciembre, 2016
  2. Paul Velasquez 30 diciembre, 2016