El IIII del reloj de engranajes más antiguo del mundo está en Comayagua

A través de los siglos el hombre sintió la necesidad de calcular el tiempo, algunas civilizaciones como la Maya lograron hacer cálculos extraordinarios de años y milenios basados en observaciones astronómicas y cálculos matemáticos complejos, en cambio otras civilizaciones como la egipcia lograron medir el tiempo del día en la forma más básica mediante relojes solares, tecnología que se fue perfeccionando hasta construir relojes de complicados engranajes y pesos y donde el exponente más antiguo aún en funcionamiento se encuentra en Comayagua.

Antigua base del reloj de Comayagua - Foto de Ángel Sabillón

Antigua caratula del reloj de Comayagua – Foto de Ángel Sabillón

El reloj no es la carátula

El preciso mencionar que el reloj de Comayagua fue fabricado por los moros en el año 1,100 y fue instalado en el palacio árabe de la Alhambra en España, luego que los españoles se liberaran del yugo islámico no quisieron seguir viendo ese recuerdo de su presencia y decidieron enviarlo al nuevo mundo, precisamente a Comayagua, una de sus provincias más prósperas en Centroamérica.

reloj

El reloj fue instalado en 1636 en la iglesia La Merced y después de un terremoto se tomó la decisión de colocarlo en la catedral de Comayagua donde funciona desde 1711; este reloj es un complejo conjunto de engranajes de metal, pesas, cuerdas y su carátula, un ejemplo de la avanzada tecnología árabe de aquellas épocas.

Dentro de los relojes del mundo, es el más antiguo en su categoría y guarda algunos detalles curiosos como su carátula.

Por conservación se cambió la carátula por una nueva pero manteniendo el criterio original

Por conservación se cambió la carátula por una nueva pero manteniendo el criterio original

El IIII del reloj de engranajes más antiguo del mundo

La carátula cuenta con una base de madera en la cual están pintadas las horas en números romanos pero llama poderosamente la atención que el número 4 está dibujado como IIII en vez de IV, este detalle es otra evidencia de su antigüedad.

El sistema de numeración romano, derivado del que empleaban los etruscos, antiguamente era de concepto aditivo, es decir que se iban agregando símbolos, con el patrón de unidad representado por I, 2 eran dos I, tres III, cuatro IIII y el cinco se representaba con la V y a este se le iban agregando “palitos” hasta llegar a nueve.

Algunas evidencias apuntan que el cambio de representación se inició cerca de 1370 donde el criterio de aditivo a sustractivo fue aplicado y fue así que el cuatro se comenzó a representar como cinco menos uno, IV.

Muchos no saben que la Iglesia de San Marcos de Gracias, Lempira, también tiene en la carátula de su reloj la misma expresión de IIII.

Iglesia de San Marcos, Gracias, Lempira

Iglesia de San Marcos, Gracias, Lempira