El paraíso del sabor se encuentra en Gracias, Lempira

Si le gustan los dulces y sabores este es el paraíso, un paraíso del sabor localizado en una de las tantas calles empedradas de Gracias, Lempira.loren3

Una fachada clásica en una ciudad hermosa, un par de gradas para entrar, una estrecha acera de esas que se ven en los pueblos de Honduras, una puerta a un mundo desconocido y que así como en la ciencia ficción se convierte en un portal a otras dimensiones, una dimensión desconocida la que usted se niega a abandonarla…

Un viaje del sabor que se comienza a disfrutar con la vista al apreciar un verdadero caleidoscopio de colores que le reciben al solo ingresar a la sala de ventas de Lorendiana, experiencia que se intensifica al disfrutar del amable trato y una sonrisa desbordante de la mujer que está detrás de toda una industria del sabor, una mujer ejemplo que le dice a todos de lo que una mujer decidida puede lograr, una mujer llamada Diana Lorena.

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Diana Lorena estudió agronomía y pronto ese camino le llevó a experimentar en la preparación y envasado de los productos que la tierra produce, todo como una linea directa de aprecio y valoración por el sabor, tarea que con mucho ingenio lleva a las manos del consumidor final en presentaciones simples y delicadas con un sello inconfundible, una gama de productos que van desde dulces, conservas, vinos, encurtidos y paletas.

Pero los sabores no se enmarcan dentro de la dulzura, cada envase refleja una combinación de sabores que van desde lo picante, amargo, sabores intensos que con solo verlos es imposible imaginar la experiencia que el paladar recibirá, una tarea imposible de hacer en la práctica ya que son cientos y cientos de productos que quizá nunca imaginamos poder haberlos visto mezclados dentro de un bote transparente.

La aventura no pudo tener mejor broche de oro ya que en el fondo de la tienda hay un par de congeladores conteniendo cientos de paletas, algunas como las que puede ver en las pulperías pero otras que definitivamente se salen de lo cotidiano, la que al menos a mí me dio en el mero corazón fue la de mango verde que combinada con sales que ella misma prepara son un éxtasis de sabor, algo diferente a comer tajadas de mango pero siempre con el mismo efecto al salivar.

Diana Lorena, Lorendiana, mujer emprendedora de altos quilates que ha sabido posicionar un trabajo artesanal no solo en Honduras ya que turistas de todo el mundo llevan a sus casas un pedazo de la gastronomía hondureña, un poco de lo que una persona emprendedora puede lograr y una enorme muestra de la dimensión de la mujer hondureña.

Les dejamos con una recopilación fotográfica de Pili Luna de lo que puede ver en la tienda, pero por muy buenas que sean las fotos es imposible capturar ese sabor que cada uno de los envases contiene y es por ello que les invitamos a conocer Gracias, Lempira y también a unirse a la iniciativa digital Visit Gracias en donde pueden conocer mucho más de ese encantador destino del occidente de Honduras.

¡Buen provecho amigos!

 

 

 

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  1. Tarde de Mar 16 enero, 2016