¿Por qué a los españoles les dejó de interesar Honduras?

El deseo de los españoles de conocer Honduras comenzó en México a raíz de relatos de “indios antiguos” quienes decían que lo que hoy es Honduras era tierra muy rica en oro y de riquezas abundantes, esto hizo que Cristobal de Olid iniciara una larga travesía donde comprobó que lo que se decía era cierto, viaje que marcó el inicio de una extensa temporada de dominio y búsqueda de riqueza.

El oro fue la principal motivación de los españoles

El oro fue la principal motivación de los españoles

Honduras era un paraíso

Las jornadas de los colonizadores no fueron nada fáciles ya que se tenían que enfrentar a “mundos desconocidos”, naturaleza difícil de domar, poblaciones nada fáciles para conquistar, pero la recompensa era tal como un paraíso donde ellos eran amos y señores de tierras fértiles y de inmensas riquezas de minerales lo que poco a poco les hizo establecerse y formar poblados los que luego se convirtieron en grandes ciudades.

Y fueron precisamente el oro y la plata los principales detonantes del interés español, ubicándose los primeros centros mineros en lo que ellos nombraron como Gracias a Dios, área que comprende los actuales departamentos de Lempira, Ocotepeque y Copán.

La importancia de Gracias fue muy alta al punto que en lo que hoy es la ciudad de Gracias se establecieron las principales autoridades españolas en la década de 1540, luego ante el descubrimiento de los minerales en Olancho y el centro del país, Comayagua le quitó la hegemonía a Gracias convirtiéndose en el centro de operaciones de los españoles.

plazacomayagua

¿Por qué a los españoles les dejó de interesar Honduras?

Al finalizar 1540 Honduras era una poderosa región en el continente la cual fue perdiendo su perfil 20 años más tarde debido a que la minería, una vez muy próspera, comenzó a declinar, esto más la designación de Guatemala como Capitanía General hizo que las más grandes inversiones españolas se enfocaran fuera del territorio hondureño.

Un nuevo interés se generó en 1570 cuando las minas de Tegucigalpa rebosaban de plata, fue así que una vez más los españoles pusieron sus ojos en Honduras, suerte que solo duraría hasta 1584 cuando la productividad bajó y así las inversiones de la Corona.

La mayor evidencia de esa falta de interés es la poca inversión realizada, de ahí que en Tegucigalpa el único edificio de interés de la Corona Española fue lo que hoy es la Biblioteca Nacional, sitio que era el lugar donde transformaba la plata, por otro lado Comayagua corrió mejor suerte ya que las inversiones españolas se cuentan por docenas lo que es muy poco si lo comparamos con lo hecho en Guatemala donde se construyeron palacios y otras estructuras de interés económico, más vías de comunicación y puentes.