Lo que no sabes de San Pedro Sula, todo sampedrano debe saberlo

Para todos es conocido el enorme empuje y pujanza económica que está asociada históricamente a San Pedro Sula, una ciudad motor de la economía de Honduras y que es origen de la conurbación más importante de toda Centroamérica, una ciudad cuya historia es fascinante y que pocos tienen el gusto de conocerla.

¿Cómo era antes de la llegada de los españoles?

El Valle de Sula fue una zona que fue asiento de más de 400 asentamientos indígenas, mayas, tolupanes y otros que no se asocian directamente a los previos, existen innumerables evidencias de la presencia de ellos e incluso fue en este valle donde se encontró la evidencia más antigua de consumo de chocolate en el mundo, una zona que aun cuando llegaron los españoles era una selva húmeda llena de árboles robustos tal como lo publicara Russell Sheptak de acuerdo a documentos españoles.

suta

Y es que las comunidades se asientan cuando existe abundancia de recursos especialmente el agua y la presencia de los ríos Ulua y Chamelecón principalmente, crearon ese escenario perfecto donde el oro podía se recogido de sus ríos, tierra fértil para el cultivo del cacao y otras plantas de valor para nuestros ancestros, fue así como florecieron ciudades como Currusté que se calcula existió entre los años 700-1,000 d.C. ; centros poblacionales como La Playa de Los Muertos, la cual tenía mayores avances que los pobladores de Yarumela,  El Cerro Palenque, donde se han encontrado más de 500 estructuras y que alcanzó su mayor desarrollo entre el 850 al 1100 d.C.; ciudades y asentamientos que valoraron las riquezas naturales y aprovecharon las fuentes fluviales como medio de transporte de personas y mercaderías, que coincidentemente con el espíritu emprendedor de los sampedranos de hoy, extendían su influencia a través del comercio el que realizaban en épocas precolombinas con sitios tan alejados como Yucatán.

La ciudad de Currusté y su hermoso arte, localizada en San Pedro Sula

La ciudad de Currusté y su hermoso arte, localizada en San Pedro Sula

 

Los españoles y San Pedro Sula

Enorme atractivo para los españoles fue el Valle de Sula, el que a su llegada era un sitio donde el oro se podía recoger fácilmente de sus ríos y que hizo que en los primeros años la zona se convirtiera en un emporio minero donde se comerciaba y transportaba el oro extraído en occidente  y  que con el tiempo pasó a segundo plano al explotarse los recursos que se encontraron en la parte centro oriental de la Provincia de Honduras.

El Adelantado, don Pedro de Alvarado inició su tarea expansionista en el Valle de Sula teniendo el reto de conquistar a 18 comunidades indígenas existentes en todo el sector y el 27 de junio de 1536 fundó un sitio al que bautizó con el nombre de “Villa del Señor San Pedro de Puerto Cabezas”, siendo su ubicación original contiguo al poblado indígena de Choloma, esta tarea de apropiación de tierras hizo que los indígenas no se quedaran de brazos cruzados y se organizaron alrededor de Cicumba, o Señor de Ticamaya, quien se les enfrentó con bravura y astucia a lo largo de las riberas del Río Ulua y zonas aledañas, aunque la lucha era desigual ya que los españoles tenían el recurso de armas de fuego y caballos, esto no intimidó a Cicumba quien según los registros de los propios españoles les hizo mucho daño a lo largo de las semanas que la resistencia duró, la lucha cesó el 13 de agosto de 1536 cuando Cicumba se rindió en las inmediaciones de lo que es hoy Potrerillos, Cortés.

cicumba

La trascendencia de la Villa era debido a su ubicación y proximidad con Puerto Cabezas, actual Puerto Cortés y porque el valle se había convertido en ruta estratégica para el transporte de mercaderías y se había convertido en “Centro de Administración de Indios”, nombre elegante para describir a la esclavización de los dueños de las tierras ocupadas por los españoles; esta administración lograba distribuir a sus esclavos en las minas existentes en occidente del país así como para otras tareas propias del esclavo.

Es interesante saber que para 1575 la Villa de San Pedro solo tenía a 50 españoles como residentes, quienes controlaban 30 aldeas indígenas del valle pobladas por más de 3,000 “aborígenes” de los cuales 700 de ellos eran “tributarios” o “trabajadores”, el transporte de riquezas continuó y esto hizo que los ingleses y franceses se dedicaran a interceptar a los españoles tomando para si las riquezas y tesoros, este asedio fue tanto que para 1595 los piratas eran dueños de los mares y obligaron a que Puerto Cabezas cayera prácticamente en abandono, lo que trajo casi el desaparecimiento de la Villa de San Pedro como pérdida asociada además de la aniquilación de casi la totalidad de la población indígena de la zona.

Para 1682, San Pedro fue nuevamente reocupada por 24 vecinos españoles y en ese tiempo era uno de los asentamientos españoles más pequeños de Centroamérica y ya para ese siglo ya había sido reubicada la villa a un lugar cercano a Río Piedras.

La vida de San Pedro Sula era intrascendente en términos económicos pero siempre fue blanco del interés de los enemigos de los españoles quienes la invadieron en 1731 por medio del famoso pirata inglés John Cockburn quien describió a  “St. Peter’s Solia” (como aparece en mapas ingleses de la época), como un poblado sumamente pequeño con poco que comer a excepción de plátanos.

El desarrollo de San Pedro Sula

Mientras Honduras se encontraba en sus luchas independentistas y la creación del Estado, San Pedro Sula fue objeto de un éxodo de migrantes procedentes de los Estados Unidos, de 1867 a 1868 unos 200 veteranos soldados confederados se establecieron en el sitio llamado Medina, cuando en esas fechas los 600 residentes de San Pedro vivían en casas techadas con hojas de palma y paredes de bahareque, esta migración trajo consigo un tímido inicio de desarrollo de plantaciones y la edificación de casas al estilo del sur de los Estados Unidos.

Esta oleada de inmigrantes y sus aportaciones recibió un fuerte impulso con la llegada del ferrocarril, el que para 1870 ya conectaba a San Pedro Sula con el que acababa de ser nombrado como Puerto Cortés, una herramienta que a principios del siglo XX sería muy bien aprovechada por la compañías bananeras que dieron el verdadero impulso de crecimiento de la que hoy es la ciudad industrial de Honduras.

calle del comercio

Los inicios de San Pedro Sula como ciudad industrial fue en gran medida gracias a una fuerte influencia extranjera ya que para 1916, el censo registra que más de un tercio de los “capitalistas de primera clase” eran extranjeros. Varios palestinos cristianos, llamados “turcos” o “árabes”, juntos con algunos alemanes, franceses, italianos e ingleses, invirtieron su dinero y habilidades para crear pequeñas industrias en la comunidad. Tabaco, cerveza, mobiliario, materiales de construcción y jabón fueron sus primeros productos.

No olvidemos al poderoso Samuel Zemurray, fundador de la Cuyumel Fruit Company y posteriormente presidente de United Fruit Company, quien entra con vigor al valle de Sula, adquiriendo fincas, drenando pantanos y construyendo bordos o diques con el primer tractor en Honduras. Para este tiempo, San Pedro Sula ya contaba infraestructura digna de una ciudad, que incluían carreteras de “todo tiempo” que la cruzaban en todas direcciones. Oleadas de emigrantes buscando trabajo triplican la población del valle adyacente al poblado durante 1910-1920. Para 1930, el valle de Sula contaba con 68,000 personas, en 1940 con 87,000, y 125,000 habitantes en 1950. El valle se convirtió en pocos años en la región bananera más grande del planeta, y en su margen una verdadera ciudad se estaba creando.

 

Referencias
Escoto, Julio ed., 2002. Imágenes de San Pedro Sula. San Pedro Sula, Honduras: Centro Editorial, SRL.
Greenfield, Gerald M.; 1999. Latin American Urbanization: Historical Profile of Major Cities. Westport, Con.: Greenwood Press

 

 

One Response

  1. sergio 5 julio, 2016