Migrantes en auxilio de sus hermanos mexicanos

Todos los días y por muchas razones, miles de personas de todas partes del mundo ejercen el derecho universal a la migración, en uno de los escenarios, México se convierte en paso previo para los migrantes que día a día tienen como meta llegar hasta Estados Unidos, personas con valores que al ver que la desgracia atacó a los mexicanos no se quedaron de brazos cruzados y se pusieron a ayudar.

Todos los días miles de migrantes centroamericanos cruzan México

Todos los días muchos migrantes centroamericanos cruzan por México

La gran mayoría huyen de sus países por problemas sociales y pobreza, lo que no significa que esas personas sean carentes de valores y calidad humana.

Migrantes en auxilio de sus hermanos mexicanos

 The Compass hizo público un reportaje sobre lo ocurrido en uno de los albergues católicos que se encuentran en el Istmo de Tehuantepec llamado “Hermanos en el Camino”, lugar donde migrantes reciben apoyo humanitario en su ruta hacia los Estados Unidos.

Según la nota, los que manejan este albergue usualmente le piden a los locales que se sensibilicen y apoyen a los migrantes, lo que hace suponer que los habitantes no están muy de acuerdo con el paso de extraños por su tierra.

Los migrantes no le dieron la espalda a los mexicanos

Los migrantes no le dieron la espalda a los mexicanos

La vuelta de la moneda

Según el reporte de las autoridades católicas que manejan los albergues, el 7 de septiembre y justo después de que un terremoto de 8.1 grados impactara la región, los migrantes que se encontraban en ese momento no se quedaron como simples espectadores y de inmediato formaron equipos de ayuda y viajaron a los pueblos de toda la región para ayudar a familias a recuperar artículos entre los escombros de sus casas.

El hondureño Wilson Alonso en entrevista a Diario El País de España dijo:

“Estamos quitando todo lo que estorba y le ayudamos a la gente a rescatar objetos de sus casas”.

No dudamos que en el terremoto recientemente ocurrido en México, personas que por circunstancias de la vida se ven obligados a vivir la pesadilla de viajar miles de kilómetros y tienen que pasar por México, al ver el dolor de sus hermanos mexicanos no se quedaron con los brazos cruzados, estamos seguros que hoy ponen lo único que tienen al servicio de sus hermanos, su propia vida.

Héroes anónimos que lo único que quieren demostrar es su gratitud y solidaridad.