Ópalos de Honduras, gemas de clase mundial

Una de las piedras preciosas es considerada la reina de todas ellas porque su gama de colores recoge la belleza de todas, el Ópalo, una gema que distingue a Honduras en todo el mundo.

Ópalo de Honduras

Ópalo de Honduras

Esta piedra preciosa ha tenido una larga y curiosa historia, pasó de adorno de coronas europeas y de ser parte de los regalos que Napoleón Bonaparte entregó a María Antonieta hasta ser conocida como piedra “maldita” por una leyenda que decía que quienes la usaban morían; una historia que a finales del siglo XX incluyó a Honduras en el mapa mundial de exportadores de una belleza sin igual.

Datos curiosos del ópalo de Honduras

Aunque fue hasta finales del siglo XX que dicha gema se comenzó a exportar, el conocimiento de la existencia de esta piedra en Honduras viene desde tiempos cuando solo indígenas poblaban nuestras tierras aunque existen indicios racionales que los españoles explotaron algunas de las vetas al punto que se presume que gemas hondureñas forman parte de joyas de la coronas europeas.

Es importante mencionar que la explotación de los yacimientos de ópalo en Honduras está reservado única y exclusivamente para los pobladores de la zona donde son extraídos y donde Ópalos de Honduras es un referente.

opalos

Erandique, pueblo sentado sobre ópalo

En el mundo se reporta la existencia de ópalo en cantidades industriales en solo 5 países, pero dichos yacimientos son de algún tipo de ópalo en particular pero en el caso de Honduras se cuenta con ópalo en las variedades de Mátrix, Cristal, De veta, Blanco y Negro.

Erandique, Lempira, es el sitio donde la producción y variedades son extraídas y son los artesanos locales los que pulen y dan vida a tales gemas las que usted puede comprar por algunos cientos de Lempiras hasta miles, dependiendo de la belleza y tipo del ópalo.

Actualmente se exporta a mercados de Estados Unidos, España, Corea del Sur, Alemania, Taiwán y Japón.