Tesoros escondidos en tiempo de la colonia y que podrían ser suyos

Siempre que se habla de saqueos en la época de la colonia la mayor parte de historias y referencias conocidas son hechos realizados por los españoles, pero no crean que solo los españoles hacían picardías, los ingleses también; a continuación les compartimos un artículo publicado por “La Otra Honduras” sobre la ubicación de dos tesoros robados por los ingleses y que ellos se vieron en la obligación de esconder y hasta hoy nunca han sido encontrados, vea y la suerte sea suya.

Tesoros que aún no han sido encontrados

Tesoros que aún no han sido encontrados

Del “Baturrillo Histórico”, de don Amílcar Raudales, sale esta nueva página de “La Otra Honduras”
En los tiempos viejos de la colonia era costumbre de los ingleses organizarse en pandillas, pandillas de piratas, para infestar los mares y saquear y robar los barcos españoles, como también atacar con especialidad los lugares indefensos de las extensas costas de los dominios de la madre patria y cometer toda clase de hechos horrorosos en las demás poblaciones cercanas a las referidas costas. Por ejemplo, en nuestra Higueras u Honduras cometieron esos señores ingleses vejaciones, depredaciones indignas de aquella nación, hechos que hoy y siempre serán baldones en la historia de la Inglaterra imperial. Las poblaciones indefensas que eran objeto de los mencionados saqueos quedaban completamente arruinadas, ya que los intereses mejores iban a formar parte de los ricos botines, pues cuando llegaban las fuerzas regulares españolas ya era tarde, el crimen estaba consumado.

Un tesoro oculto en Yoro

Pero en cierta ocasión, unos piratas atrevidos se internaron al país por el río Ulúa arriba, y siguieron por el Comayagua, indudablemente después de haber asolado los pueblos cercanos, regresaban con su botín vandálico cuando supieron de la venida de las fuerzas coloniales. Los bandidos resolvieron no presentar acción y para librarse de la persecución continuaron río Guayamapa arriba y después el río Pijol hasta un punto indeterminado que escogieron para ocultar el botín. Ya en el río Pataste, componente del Pijol, en donde se dice que existe el deslumbrante tesoro sin que se haya podido encontrar hasta el día de hoy.

El Cerro de la Ruda, Orica, Francisco Morazán

Este es otro de los tesoros extraviados, al parecer para siempre y que se ocultó por la misma causa de librarse de los saqueos, tan corrientes en otros tiempos, ya por motivos revolucionarios o por otros. Los ornamentos de la iglesia de Guarabuquí, los que depositaron en el Cerro de la Ruda. Guarabuquí pertenece en la actualidad al municipio de Orica, del distrito de Cedros, departamento de Francisco Morazán. Se repite el caso de ver una virgen boca abajo y un retablo, con la particularidad de que quien la mira una vez, no la vuelve a encontrar, por la dificultad de encontrar el sitio anterior.

Estos son, todavía, los misterios y tesoros que aún guarda nuestra tierra.
Y ahora, Usted también lo sabe.