Una piedra lunar con mucha historia…

Uno de los escenarios donde la lucha entre las súper potencias era más evidente sucedía en el espacio, una carrera donde tanto los rusos como los estadounidenses deseaban a como diera lugar ser los primeros en todo, una lucha que también se trasladó a tierra donde cada una de las potencias utilizaba sus descubrimientos o hallazgos como parte de su maquinaria propagandística.

“Queremos compartir un trozo de esta piedra con todas las naciones del mundo” fueron las palabras del astronauta Eugene Cernan quien desde la luna anunciara que una piedra del tamaño de un ladrillo se repartiría entre las naciones del mundo, un anuncio realizado desde la misión Apolo 17, el 13 de diciembre de 1972.

Y fue así que el presidente Richard Nixon ordenó que la roca fuera fragmentada y enviada a los presidentes de 135 países amigos y a los 50 estados de la unión norteamericana, cada “roca de la buena voluntad” fue encapsulada en una bola de cristal y montada en una placa de madera con la bandera de la nación a la que iba dirigida.

Un detalle que pudo ser uno entre tantas misiones por venir, pero que ante la realidad de que el Apolo 17 fuera el ultimo de los viajes a la luna elevó el valor de cada una de las muestras; piezas de roca de tamaño “despreciable” pero que para un coleccionista significarían un tesoro invaluable dentro de sus haberes.

Los años pasaron y los fragmentos de roca del Apolo 17 más las del Apolo 11 que también fueron regaladas a diferentes países suman un total de 370 unidades y de todas ellas el 44% se encuentran desaparecidas,  países como Afganistán, Trinidad y Tobago, Libia que recibió dos cuando Gadaffi era jefe de estado, Rumania, Nicaragua y Ecuador entre otros países no han podido dar fe del paradero de “roca de la buena voluntad” que les fue otorgada, piezas que se supone han sido robadas, vendidas o simplemente extraviadas en sucesos políticos que han ocurrido en esos países, incluso hay rocas como la que le fue regalada a Irlanda la que se supone fue botada en la basura después de un incendio ocurrido en el sitio donde se exhibía, en resumen, cientos de piezas lunares hoy podrían estar adornando colecciones privadas en todo el mundo.

Es así que con los años ha surgido un lucrativo mercado negro de piedras lunares y las del Apolo 17 son las más caras y apetecidas ya que fueron recolectadas en el ultimo de los viajes a la luna, ante este comercio ilegal Joseph Gutheinz se ha dedicado a la cacería y recuperación de esos tesoros de la humanidad con la autorización de la NASA y el soporte del gobierno de los Estados Unidos.

Sobre los hallazgos más recientes, el 21 de mayo del 2004 se anunció que una piedra lunar había sido robada del Museo de Historia Natural de Mdina, en Malta, una muestra extraída del Valle de Taurus-Littrow en el margen oriental del mar de la Serenidad y que forma parte de las muestras del Apolo 17, su valor de mercado negro cercano a cinco millones de euros, hizo que Joseph Gutheinz reactivara su aparato de investigación que en ocasiones anteriores le había dado excelentes resultados y donde uno de sus mayores éxitos fuera el recuperación de la “roca de la buena voluntad” que fue robada en Honduras.

La Roca de Buena Voluntad hondureña fue recibida en 1973 y permaneció dentro de Casa Presidencial hasta 1994 cuando fue reportada como extraviada, ese anuncio hizo que el agente especial Gutheinz iniciara sus investigaciones y para ello publicó en los periódicos de mayor circulación de Estados Unidos un anuncio que decía “Se compran piedras lunares”…

La espera paciente de Gutheinz tuvo su recompensa ya que a los días apareció un vendedor en Miami de nombre Alan Rosen quien ofreció una piedra lunar a un costo de cinco millones de dólares, Gutheinz logró entrevistarse con el vendedor y comprobó que era la piedra robada en Honduras, Rosen ante la presión recibida declaró que se la había comprado a un General hondureño a un costo de 50,000 dolares y defendió su derecho a la propiedad sobre la piedra hasta que mediante tribunales se logró desacreditar dicha tenencia y la roca fue finalmente confiscada por el gobierno estadounidense y devuelta al gobierno de Honduras en el 2013.

CHIMI 2La  “roca de la buena voluntad” hondureña hoy puede ser admirada por todos en el Centro interactivo de enseñanza “Chiminike”

 

 

 

 

 

 

 

2 Pensamientos

  1. azucena valerio 26 abril, 2016
  2. Mauricio Velasco 10 noviembre, 2016